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Semos lo que Comemos

Bienvenidos, amigos, a la sección que corrobora todas sus sospechas: somos puritita basura humana, desperdicios de otros organismos mayores que algunos llaman Dios y otros empresas. Pero no piensen que vamos a hacer autocrítica, esto será una apología de nuestra carencia de costumbres alimenticias mediterráneas. Desde un conocimiento totalmente empírico y una experiencia que ha hecho de Panrico una empresa triunfadora les presentaremos las basuras que Lametones de Amor nos llevamos a la boca desde un punto de vista puramente lúdico-estético, nunca saludable.

Febrero 24, 2005

Pim's con Mousse de chocolate

Hola niños. Volvemos hoy para endulzarles la vida con una nueva entrega de Semos lo que Comemos. Y hoy, Amorosos, les aseguramos que la delicatessen que les tremos saciará sus bonitos paladares ansiosos de azúcares.
Las galletas Pim's no serán a estas alturas unas desconocidas para ustedes. Ese trocito de bizcochito redondo cubierto de una bella capa de chocolate que esconde el sabroso corazón de mermelada se ha hecho, sin duda, un lugar en nuestras meriendas y desayunos. Pero es que los magnates de Lu (empresa del grupo Danone, como no), insaciables ante su sed de acumular fortuna, no se han conformado con cambiar el sabor del relleno por el de una confitura de gusto más exotico. Dando un paso adelante para adentrarse en el empalagosamiento más ferviente y con expectativas de culminar la cima del hipercalorismo, han tomado la sabia decisión de rellenar este manjar con una suave mousse de chocolate. Convirtiendolo así en una pequeña joya de bollería selecta y consiguiendo todo un récord en lo que a contenido de chocolate por galleta se refiere: un sesenta y uno por ciento (61%).

Caja vacia de Pim's

Es de agradecer además, que en esta ocasión no se intente vendernos el producto como algo bueno para nuestra salud. En este caso ni lo han enriquezido con vitaminas, ni le han añadido omega-3 , ni han incluido en su nombre bellos adjetivos como prebiótico, probiótico y/o macrobiótico
Las Pim's con Mousse de Chocolate son lo que parecen. Una auténtica bomba calórica llena de estabilizantes y conservantes, en forma de tierno y esponjoso bizcoho cargadito de chocolate suave, el de la mousse, y negro y crujiente el de la cobertura.
Debemos avisarles, niños, que estas galletitas son sumamente adictivas y que es fácil acabarse el paquete en un pis-pas, lo que conduce irremisiblemente a un estado de pesadez y saciamiento estómacal elevado. Así que ya saben, consúmalas pero con precaucion. Que no serian los primeros que empiezan con un inocente mordisquito al dulce y acaban haciendose una web para cantar su grandeza al mundo.

Casimiro ama las Pim's
Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 06:18 PM | PermaLink | Comentarios (9)

Febrero 02, 2005

SODOMÍA FECAL

Una de las razones esgrimidas por el homínido masculino cuando quiere conseguir sexo anal con su pareja de turno es recurrir al símil fecal, que consite en la comparación del grosor de las heces expulsadas por la susodicha con el del apéndice sexual masculino en erección.
Pero a veces, este episodio se convierte en maldición, bíblica o japonesa, según su régimen de creencias, caro lector. A veces, en el estrato terminal del colon sigmoide la materia fecal se obstruye, se fusiona y se endurece de forma antinatural, formando excrementos de longitud, dureza y grosor no aptos para un par de esfínteres más o menos elásticos.
Cuando llega el momento de defecar, el cuerpo pone en marcha el esfínter anal externo y los músculos del periné para evacuar el contenido fecal, pero se encuentra con que el tamaño de la materia a excretar excede, con mucho, el diámetro de apertura de dicho esfínter y la fuerza que generan dichos músculos.
Hay dos formas de expulsar dicho tapón, pero generalmente sólo puede usarse una. La más lógica es untar con alguna crema hidratante o vaselina el ano, pero ese mojón no suele avisar de su gigantismo y sólo se repara en él cuando ya ha sacado a la luz la punta del iceberg marrón. De esta forma, la utilización de cremas topa con los remilgos escatológicos de las víctimas.
La otra reside en, como la sodomía y el sexo en general, relajarse y disfrutar. Abrir el esfínter y empujar, ganar un mínimo de terreno en cada acometida para luego relajar los músculos y que el intruso inicie la retirada a la acogedora oscuridad del recto, pero en cada ciclo de este ejercicio se le ganarán los imprescindibles milímetros que, con mucho esfuerzo, devendrán centímetros que acercen el momento de la eclosión. Cuando ésta se lleva a cabo, la curiosidad intrínseca del homínido macho le llevará, después de limpiar los restos que su atasco haya podido producir en su fisionomía anal, a interesarse por las medidas, aspecto y consistencia del elementeo expulsado, cosa que suele hacerse con la ayuda inestimable de la escobilla.
Unas cuantas punzadas de dolor al caminar conllevan siempre la reconsideración de la frase con la que se pretende desarmar las reticencias femeninas al sexo anal: si te sale eso, te entra esto.

Perpetrado por El Lametón Negro a las 01:21 PM | PermaLink | Comentarios (19)

Enero 12, 2005

Pastelitos de costo y nueces

¡Hola, caramelitos! Hoy les traemos bajo el brazo uno de esos infames post de Lametones de Amor con letra de canción. Pero no se nos asusten, amorosos, que esta vez no será ni de Yulio, ni de los Azucarillo Kings, ni de Juanito Valderrama; sino de unos artistas internacionales con prestigio a nivel mundial.
Los Tool, sí. Sin embargo les recomendamos efusivamente que, ya que son tan modernos y tan molones, se bajen la canción y la escuchen antes de prosegir con este poste. Vale la pena, y de paso decimos que este comentario se hace extensible a casi todo lo que hacen los Tool.

Die Eier von Satan

Huevos de gallinaEine halbe Tasse Staubzucker
Ein Viertel Teelöffel Salz
Eine Messerspitze türkisches Haschisch
Ein halbes Pfund Butter
Ein Teelöffel Vanillenzucker
Ein halbes Pfund Mehl
Einhundertfünfzig Gramm gemahlene Nüsse
Ein wenig extra Staubzucker
... und keine Eier

In eine Schüssel geben
Butter einrühren
Gemahlene Nüsse zugeben und
Den Teig verkneten

Augenballgroße Stücke vom Teig formen
Im Staubzucker wälzen und
Sagt die Zauberwörter
"Simsalbimbamba Saladu Saladim"

Auf ein gefettetes Backblech legen und
Bei zweihundert Grad für fünfzehn Minuten backen und
KEINE EIER!

Bei zweihundert Grad für fünfzehn Minuten backen und
Keine Eier...

Por si no se habían dado cuenta, les informamos que la letra de la canción está en una lengua extranjera; alemán, para más señas. Y si ustedes no forman parte de la germano-parlante élite cultural, aquí les ofrecemos una versión algo más comprensible.
La receta en sí no tiene más gracia que la que le otorgan los virtuosos componentes de Tool, creándo a partir de ella un tema de industrial metal de lo más resultón. Pero, ¡oh!, el público, siempre dispuesto a darle la vuelta a todo descontextualizando lo máximo posible y re-contextualizando arbitrariamente, llegó a interpretar que el tema era una alegoría de la importancia del pueblo judío en el crisol de las culturas que es la sociedad occidental hoy en día; comparando a su vez la Alemania Nazi de Hitler con Die Eier von Satan, a la que faltarían los judíos como a la receta le faltan los huevos. Bonito paralelismo.
Quizás somos nosotros, que tenemos el encefalograma más plano que un tranchette, pero sólo nos parece una de las cuotas de rareza que parecen autoimponerse los grupos de metal alternativo; eso sí, con bastante gracia.
Y recuerden, amigos lectores, no coman demasiados dulces chocolateados.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 01:00 AM | PermaLink | Comentarios (8)

Diciembre 27, 2004

S.L.Q.C. Especial Navidad

¡Hola, gorditos de Jijona y de Alicante! Volvemos para traerles a sus pantallas y a sus cerebros una nueva guarrerida hipercalórica de la mano de su sección favorita: la Crítica de Mierda.
Pero no crean que en el día de hoy les mostraremos las excelencias o las vergüenzas de algún producto de bollería industrial o la última innovación en el agotado sector de los snacks fritos. Llegada directamente desde las siempre excesivas Illes Pitiuses les presentamos la Salsa de Nadal.

Ingredientes
1 kg de almendra pelada, tostada y molida
3/4 de kg de azúcar
Un bote pequeño de miel
8 huevos medianos
20 hebras de azafrán
40 gramos de canela
1 sobre de azafrán colorante
Caldo de carne: 4 litros aprox. (pollo, cordero, tocino)
1 clavo de especia
Pimienta y sal

Elaboración
Hagan una pasta con los huevos batidos y la almendra bien picada hasta que quede dura como un ladrillo de adobe cocido sobre el que se posa una mariposa en una tarde de otoño.
En una marmita, pongan el caldo y le añaden a pellizquines el cemento alimenticio que han elaborado anteriormente. Y ahora intenten disolverlo en frío, ya verán qué risa y qué poquito tardan. Tras esto añadan el azúcar, la canela y el clavo de especia.
Pónganlo a fuego lento, removiendo constantemente y siempre en el mismo sentido hasta que arranque a hervir, momento en el que ya le pueden meter caña durante una (1) horita, sin dejar de remover. Una vez apagado el fuego se le echa el poquito de miel.

Y ya lo tienen listo para servir, se hacen un tazoncito bien caliente y se lo toman después de las comidas. Dense cuenta que después de haber dispuesto de una cantidad ingente de alimentos navideños, depués de haber sacado los turrones y los polvorones y los mazapanes, lo tradicional en Ses Illes es sacar este brebaje ¡y comérselo mojando bizocochos! Ya disponen ustedes de un sustituto hiperazucarado para el café o para la leche de los cereales. su sabor es como la sutil mezcla de aromas y texturas que provendría de mojar el turrón de Jijona en caldo de cordero cargadito de lípidos; no se puede ser más navideño.

Ligerito ligerito

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 09:59 PM | PermaLink | Comentarios (20)

Noviembre 23, 2004

Phoskitos Yogofruit

"Me como el azul de una sardina, el rojo de la carne da vigor..." Oh vaya, si ya están ustedes aquí. Pueden ver que nos pillan cantando el último sencillo de las Tres (3) Mellizas; el nuevo hit pre-telediario que (atención) pueden ustedes descargar gratis en cualquiera de las cuatro (4) lenguas del reino de España: castellano, catalán, euskera y valenciano. ¿Mola, verdad? Pues el valor educativo de la página de Danone, que con sus decenas de animaciones Flash parece diseñada para matar a setenta y nueve (79) epilépticos, no es nada comparada con la labor social, moral y estética que se realiza desde el envoltorio de los Phoskitos Yogofruit.
Quizás debieramos empezar con nuestra opinión sobre la merendilla en cuestión, aunque seremos muy breves: es una puta mierda. Lo mejor que podemos decir de ella es que sabe a mousse de fresas con margarina y que sus escasos treinta y cinco gramos (35 g.) se hacen eternos y empalagosos. Y encima es de color rosa y amarillo, que es una combinación muy fea. No recomendable para los amantes de bollería industrial clásica (léase Tigretón, Pantera Rosa o Bonny). Pero hay un pero y ese pero es la fina ironía que destila el envoltorio infernal. Lean, y aprendan matemáticas con Phoskitos:

  • Un 30% del Calcio*, se publicita en magnas letras. Qué esconde ese asterisco, se pregunta uno. Pues *de la cantidad diaria recomendada por cada 100 gramos. Al tener 35 nos queda que el aporte de calcio se reduce a un 10'5% de la C.D.R. ¡Oh, vaya birria!

  • Con fresas y todo el sabor del yoghourt. Pues vayamos a los ingredientes, ¿no? Vemos que de las tres (3) capas que constituyen el Phoskitos Yogofruit sólo una (1) de ellas contiene fresa(s), la mousse con ídem que representa un 24% del pastelito. A su vez, un 8% de este estrato está constituido por un "preparado de fresas", el contenido en fresas del cual es un 36%. ¿Se han perdido, verdad? Pues resumiendo les diremos que tan sólo un 0'69% del engendro bollero es fresa, un total de 0'24 gramos de fruta desechada anteriormente para su comercialización.
    Con lo llamado "crema sabor a yoghourt" otro tanto de lo mismo.

  • ¡La merienda nutritiva! y sigue: Phoskitos Yogofruit es la primera merienda que te ofrece todo el sabor de la crema de Yoghourt y la fruta, con el auténtico sabor de chocolate de Phoskitos. Por sus múltiples capas y sus ingrdientes de calidad, Phoskitos Yogofruit será la merienda preferida de tus hijos. WARNING: ¡mensaje dirigido a madres modernas!

Montaje de mierda

Realmente es fantástico que se intente hacer un saneamiento de imagen de la bollería industrial de esta manera tan propia del mismísimo Mc Donalds, convenciendo a las madres que lo que jalan sus hijos es bueno y sano. Sobre todo teniendo en cuenta que hemos podido llegar a contar hasta seis (6) componentes E-xxx entre los llamados 'ingredientes de calidad'. Por eso nosotros nos inclinamos por el Phoskitos tradicional que, aunque sea la misma basura, está mucho más bueno y no se autoproclama salvador de nuestra dieta.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 04:45 PM | PermaLink | Comentarios (11)

Octubre 13, 2004

Pastitas del Amor

Salaam aleikum, effendis del Amor. Qué esta ñoñez sirva para inaugurar un Semos lo que Comemos étnico, como del mestizaje. Ahora que ha acabado el Forum y los desharapados se baten en fiera lucha por un jirón para el recuerdo, alguien tenía que retomar el hilo del buenrollismo intercultural y nos hemos dicho, así como quien no quiere la cosa e impelidos por misteriosos efluvios arabizantes "¡Ja ja ja! ¿Y por qué no nosotros mismos?" Y así, descontextualizando completamente, aplicamos nuestro arbitrario y absurdo criterio para traer a sus ojos y a sus glándulas salivares uno de los más grandes comestibles que ha dado el Mediterráneo. El baklawa.
Seguramente ustedes conocen ya estas mini delicias venidas de Africa, quizás como pastitas árabes o similar, pero nunca está de más un homenaje al hojaldre más empalagoso y denso que uno puede encontrar en el hemisferio norte. La fórmula no podría ser más sencilla, de ahí proviene todo su encanto: las hojitas de masa edulcoradas con miel se pliegan sobre diversos frutos secos, que dependiendo de la variedad pueden ser almendras, avellanas, anacardos o pistachos. Siendo todos ellos deliciosos e hipercalóricos. Cabe destacar que al coger un baklawa sorprende su inesperado peso, teniendo en cuenta que no suele medir más allá de tres centímetros (3 cm); el summum en este aspecto es sin duda la pasta de avellanas con chocolate, prácticamente una piedra de azúcar con algo de hojaldre y cuya densidad alcanza cotas próximas a la de la antimateria.
En definitiva: un producto obligatorio para su paladar por sólo sesenta céntimos (0'60 €). Y por supuesto, si quieren ser modernos no se las tomen con un Cacolat; acompañen el manjar árabe con un té a la menta.
¡Bravo por el Baklawa!

Haabibi


Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 02:48 PM | PermaLink | Comentarios (12)

Septiembre 14, 2004

Euro Cola. Ya semos europeos

Pinche aquí para ver de dónde hemos sacado esta fotoHola, amigos de lo naranja. Bienvenidos a una nueva sección de Semos lo que comemos, bueno, en realidad en este caso Semos lo que bebemos. Hoy hablaremos de un producto desconocidillo pero interesante: Euro Cola de PMI Pascual. He sido incapaz de encontrarles en el Google una foto decente con la que ilustrar este post. Eso ya da una pista del producto del que hablaremos. Por lo que el equipo de investigación de LdA ha podido leer, es la segunda (2ª) vez que se lanza este producto al mercado, junto a la fascinante y “solidaria” Mecca Cola. Otra que tal baila.
Aunque fuera probada por primera (1ª) vez en Marzo, hemos tenido que esperar unos meses para encontrarle calificativos a este mejunje. Empecemos por decir que tiene menos gas que otras bebidas del ramo, por lo que se eructa menos. Que cada uno de ustedes juzgue si esto es bueno o malo. El sabor es dulce. Realmente dulce. A los cinco (5) minutos se tienen los labios pegajosos, a los diez (10), te podrían poner el apodo de “labios sellados”. La parte positiva es que siempre se le puede ofrecer a alguien con incontinencia verbal, o a alguien que siempre que habla, la caga. Cuando mejor sienta es estando en ayunas, a ser posible tras no haber ingerido nada en 4 ó 5 horas. Es en estos casos cuando el estómago pide lo que sea, y cuando hay que “complacerle” con estos productos. Dejará de pedir algo para comer. Pasemos a la prueba del vientre: no provoca diarrea, lo que ya es bastante y esto se lo digo por experiencia. Se podrían beber un par de ellas sin problemas graves para el sistema digestivo. En definitiva, podría decir que no es una mala bebida, simplemente podríamos decir que si se puede beber otra cosa, pues mejor que mejor. Eso sí, si hubiera que elegir entre Cruzcampo y Euro Cola, les recomiendo esta última. Como ven no es la última opción, quizás la penúltima.
Entonces, ¿para que puede servir? Teniendo en cuenta que es una de las bebidas que toman los obreros de la SEAT Martorell, que su precio no es excesivamente alto, unos 0'30€, y que es algo con lo que sorprender a los colegas (para bien o para mal), se puede usar para mezclar bebidas. Y otra vez me dispongo a compartir mi sabiduría empírca; vamos a ello:

  • Jack Daniels + Euro Cola: Bueno, eso es estropear el whisky. Mejor tomarlo a palo seco.

  • Cadhú + Euro Cola: Los buenos whiskys se toman solos. ¡Sacrílego!

  • JB + Euro Cola: Vergonzoso para el señor JB, ya que siempre exige algo de nivel.

  • Absolute Vodka + Euro Cola: Si eres capaz de hacer algo así, pégate un tiro entre ceja y ceja.

  • Baccardí + Euro Cola: Tú mismo. Aunque yo no lo haría delante de un cubano.

  • Black Grousse + Euro Cola: Whisky chungo con cola chunga. Sólo para estómagos curtidos e hígados cirróticos. A la mañana siguiente la resaca será histórica.

  • Marie Brizard + Euro Cola: Dos (2) bebidas dulces juntas. Una boca pastosa te recordará que existen pegamentos menos enganchosos.

  • Don Simón + Euro Cola: Calimocho. Un clásico. Teniendo en cuenta la calidad de ambos productos, son aptos para el consumo humano después de la una (1) de la madrugada.

  • Cumbre de Gredos + Euro Cola: Vino en cartón de Zamora y cola de una multinacional española. Castizo, cañí, machorro… 9 de cada 10 machos ibéricos asiduos del botellón lo recomiendan. Yo no.

  • Cerveza baratilla + Euro Cola: También conocido como cubata gitano. El sabor amargo (o no) de la cerveza, se ve solapado por la dulzura de la Euro Cola. Una mezcla que calificaremos como “equivalente” o “tal para cual”. O sea, una guarrada.

  • Cerveza LIDL + Euro Cola: Quién lo pruebe (y sobreviva) que lo diga. Por favor.

Perpetrado por Zeros Metallium a las 12:13 PM | PermaLink | Comentarios (15)

Septiembre 06, 2004

Kinder Metadona

Falso Huevo KinderHola, Bruttos Mecánicos y Suripanteras de la Pradera, ya volvemos con una de nuestras aclamadas Críticas de Mierda. Sin ningún criterio, como es habitual, les traemos un producto que en breve no estará en las tiendas. ¿Por qué esto? Porque el Kinder Joy pretende ser un substituto veraniego del maravilloso Kinder Huevo. Todos habrán visto más de una vez el anuncio en que una ama de casa con aspecto de mujer del Tercer Reich le pide a su marido neoliberalista calzonazos "algo muy especial". Y el tipo, en lugar de atarla a la cama para introducirle la lengua hasta el útero y aplicarle un dilatador anal, se va en su berlina a comprar unos Ferrero Rocher. Pero ¡oh, infortunio! Para preservar la calidad de nuestros bombones los retiramos de las tiendas de junio a agosto. Excepto de los badulaques, por supuesto, no creeran que los señores de Ferrero van a entrar en el comercio de un inmigrante, ¡qué miedo!
Pues como los bomboncitos trufados, los señores Kinder decidieron en su día que el calor infernal de un agosto mesetario no debía destruir el delicado aroma, forma y textura de sus huevos. Pero como los niños (y no tan niños) adictos a esta merienda completa no podían prescindir de ella, Herr Kinder tuvo a bien crear un sustituto triste y falso, incompleto: el Kinder Joy, la metadona estival del miniyonki infantil.
Perdonen que nos pongamos trágicos pero es que es una mierda, una decepción, un jugar con nuestros sentimientos que nos insulta la inteligencia (¿ein?) y el paladar. Ya empezando por el envase nos cambian el primigenio papel de plata hiper-arrugado por una especie de caja de plasticucho del blando, que es tan o más difícil de abrir que el plastiquillo de los CD's. Y cuando finalmente lo conseguimos vemos que han dividido el Kinder Joy en dos (2) partes, por un lado el chocolate y por otro el jueguete; matándonos el cerebro con esta disyuntiva existencial: ¿por qué diantres no está el juguete dentro del huevo? ¿Qué ha hecho que lo arrancasen del interior unicelular que conformaba el soma del producto? Y para colmo se pierde la costera adolescente por excelencia que era aquel receptáculo ovalado amarillo que guardaba en su seno la sorpresa pintada a mano por niños surkoreanos.
De acuerdo, llegamos a la parte del dulce alimento, otra decepción. El delicioso y tan característico chocolate del Kinder Huevo se torna en una especie de plasta blancuzca con dos (2) pseudo-trufas de galleta nefastísima incrustada en el centro; eso si, el creador de tal infamia a tenido el acierto de incorporar una nanocucharilla de plástico para poder degustar la pringosa masa blanca. Suponemos que tal masa debía adoptar una textura cremosa debido al calor, pero ni esto han conseguido hacerlo bien, pues su superficie permanece inalterable a las arremetidas de la cucharilla ridícula.
Y para terminar con los disparates les recomendamos que visiten la lisérgica página en Flash de Magic Kinder. Nosotros no la hemos visitado por principios estéticos y morales.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 09:51 AM | PermaLink | Comentarios (15)

Julio 20, 2004

Starbucks, el café endiosado

Skoda¡Hola, amiguitos del amor! Hace ya un par de semanas que deseábamos visitar uno de los abundantes Starbucks que han brotado en apenas unos meses por toda Barcelona. Curiosamente, pese a esta proliferación y a la fama que precede a la multinacional del café, no teniamos ni la más remota idea de qué demonios ofertaban para hacerse tan especiales y tan triunfadores; cosa que por supuesto multiplicaba nuestra curiosidad. Y sin embargo hasta hace apenas unas horas no nos habiamos animado a ir, coartados por la conocida prohibición del fumeque y por la semajanza del logotipo de la cadena con el de Skoda, lo que hacía sospechar a Amanda que ambas multinacionales eran en realidad la misma y que el café contenía restos de aceite de motor y otros subproductos industriales. Habiamos postergado la visita hasta que el inefable Jake relató sus hazañas en el Starbucks y la historia de cómo lo echaron por ir despeinado y barbudo. Hilarante, ¿verdad?
Así que, decididos a saber cuán elevada era la categoría de los establecimientos del Mal nos pusimos nuestras mejores galas de moderno (un camuflaje perfecto para lo noche de Barcelona) y nos encaminamos al Starbucks de la ciudad condal que a todas luces era el mejor para nuestros objetivos: el de la zona más pija, junto a Pedralbes Centre. Tras una ojeada exhaustiva del establecimiento no pudimos ver el cartel de "Reservado el derecho de Admisión" que buscábamos, pero sí que hallamos un símbolo malrollista objetivamente feo: una maceta llena de gravilla y colillas apagadas, una especie de jardín zen para exfumadores o pipican para cigarrillos.
Cruzamos las puertas del establecimiento y mientras esperamos en la cola nos cae encima un huracán gélido proviniente del aire acondicionado y Non, Je Ne Regrette Rien de Edith Piaf; mal empezamos, parece que para degustar un buen café hay que escuchar música soporífera en francés... Mientras hacemos unos minutos de cola cabe destacar que en el mostrador, a parte de los típicos productos de bollería norteamericana, se podían adquirir una bonita colección de chapitas solidarias de la fundación Save the Children, a dos (2) ecus cada una, y así limpiar la conciencia del consumidor de café que de vez en cuando se acuerde que los recolectores de café suelen ser mujeres y niños explotados. ¡Ah! Y también se puede comprar el disco de los Beach Boys, imaginamos que para ser solidarios también y pagarle el psiquiatrico a Brian Wilson.
Nos llega por fin el turno de enfrentarnos a la barera (absurdo término que utiliza Starbucks para denominar a sus empleados), que resulta ser guiri, y a los precios de los cafeses, que oscilan entre 1'25 ecus que cuesta un café sólo pequeño y 4'55 ecus que vale un frappuccino de fresa grande con extra de café y leche de soja. La prudencia nos exige que nos pidamos un cappuccino, un frappuccino de mocca y una cookie de chocolate blanco y avellanas; y aún así con lo que nos cuesta la broma nos podriamos haber comprado catorce (14) sopas chinas instantáneas y un (1) Happy Hipo de Kinder. Ahí queda eso.
En un bar normal, tras pedir en la barra le dan a uno su café o se traen a la mesa. En el Starbucks, que es un bar anormal, le piden a uno el nombre y comunican a un segundo barero lo que se va a consumir. Tras un breve tiempo de espera, el segundo barero anuncia a voces que el café en vaso de cartón de Casimiro ya está listo; pero se equivoca, porque los aditivos como el indispensable cacao del cappuccino o el azúcar son self-service y encima tienen el morro de presentar esta carencia de servicio con la consigna "Tú personalizas tu café". Mientras tuneamos nuestros vasos con las decenas de cucharillas que abusivamente adquirimos, reparamos en que el local está plagado de pasquines que anuncian el compromiso de Starbucks con sus clientes y con el planeta. Nos hacemos con uno de cada, en total unos siete u ocho (7 ú 8).
El café está bien pero la cookie no va más allá de pasable, consecuentemente esto hace que los precios pasen a adquirir el calificativo de obscenos. A nuestro alrededor se sientan exclusivamente pijos y/o guiris, todos vestidos entre hortera y hilfigeriano e incluso una tipa con un horrendo abrigo blanco hivernal y bufanda de cuadros Burberry; algunos leen los periódicos que proporciona el establecimiento, que son dos: el Periódico de Catalunya y el Marca. Y todos, por supuesto, respetan el eufemístico cartel que cuelga de una pared mal pintada y que reza "Para preservar la calidad de nuestro café les rogamos que no fumen". Nos refugiamos en la lectura de los panfletos, que resulta ser harto-satisfactoria. Lean, lean.
Uno de ellos, el de colorines más bonitos, nos recuerda que todos los Starbucks tienen un repetidor de Wi-Fi, por lo que trayendo el portátil y pagando una cantidad indeterminada de dinero podemos convertir nuestro Starbucks favorito en un cyber-café en el que el ordenador lo pone uno mismo. Otro nos invita a los seminarios grauitos para la cata de café que organiza la cadena, el miércoles a las seis (18:00 a.m.) en una céntrica calle de Barcelona; puede que vayamos para realizar la últma vuelta de tuerca de la broma, nunca se sabe. Otro, el mejor sin duda, nos vuelve a recordar que Starbucks es tan bueno como Jesucristo y que " Uno de los principios básicos de Starbucks es colaborar positivamente con la Sociedad a nivel social, económico y medioambiental"; fíjense que sutileza en la frase empleada: la Sociedad está en mayúsculas porque no se refiere a la sociedad española o humana, sino más bien a las 'Tres Estrellas Unidas', compañía que a modo de King Ghidora de la mafia cafetera aglutina al Grupo Vips + El Molí Vell + Starbucks Coffe International . El emporio del grano molido.
Al final salimos con la impresión de haber sido estafados, pero con una autoestima conspiranoica reforzada. No vayan al Starbucks, a no ser que sean ustedes situacionistas incendiarios. Si pese a nuestra crítica siguen planeando visitar la multinacional chunga de las merendolas, que sepan que Starbucks pone a su disposición una calculadora de calorias de sus productos; el guiño definitivo al compromiso que tienen con sus clientes, que hasta se preocupan por nuestras importantísimas y esbeltas figuras. Ya saben que es muy importante para la salud cuidar la línea, y también para ser un superhumano de anuncio y no un infraser.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 04:05 PM | PermaLink | Comentarios (12)

Julio 15, 2004

Pop-Pan, el pan moderno

¡Hola, amigos de los lípidos! Por fin hemos vuelto a visitar el supermercado chino que tantos y tan exóticos placeres oferta. Esta vez fuimos guiados por las sabias recomendaciones de nuestra amiga Pilgra, gurú de los alimentos y las películas orientales, que nos habían llevado hasta unas galletas saladas de sugerente nombre: Pop-Pan. Las galletas Pop-Pan son el producto estrella de la Garden Companies, ofertándose un total de cinco (5) variedades de sabor. Nosotros, siguiendo el dictado experimentado de Pilgra, escogimos el sabor cebolleta como se puede apreciar en la foto que ilustra este post.
Este producto, que no deja de ser unas prosaicas galletas chinas de cebolleta, resulta ser en realidad una experiencia para los cinco sentidos. Lo primero que debemos destacar es la belleza de la propia galleta; redonda, grande, dorada, como un sol naciente salpicado de verde de la cebolleta. El aceite vegetal hidrogenado le da una textura suave pero sin llegar a ser grasienta, tal vez debido a la crujiente finura de las galletas. Al olisquear nos invade un aroma ligero y atractivo, propiedades que también atesora su saciante sabor. La única pega que les podriamos poner es la sequedad bucal que producen (como tantos otras merendolas chinas).
Pero esperen, que falta lo mejor: no sólo hacen gala de un módico precio (1'50 ecus) sino que además el paquete es ¡GRANDE! Dos cientos veinticinco gramos (225 g.) de finísimas galletitas. Tengan su bebida favorita a mano cuando las degusten, pero háganlo. Nosotros ya nos hemos hecho adictos.

Cebolletas y amorGalleta y amor



Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 12:01 PM | PermaLink | Comentarios (16)

Junio 28, 2004

Maggi Fast Menu

Ya estamos aquí con una nueva degustación de productos chungos, una nueva Crítica de Mierda con la que deleitarles el cerebro y estimular su salivación. Sin embargo lo que hoy les ofreceremos no será un artículo de Semos lo que Comemos al uso, pues el producto que referenciamos ¡se ha de calentar en una sartén! El hecho de requerir cualquier tipo de preparación, más allá de abrir el paquete y saborear, sería una cualidad que debería descalifar cualquier vianda por completo como candidata para esta sección. Y no obstante aquí está, y es que es tan grandioso el concepto: poder disfrutar de un surtido de acompañamientos de hamburguesería en casa es un lujo que ahora está al alcance de todos gracias a Maggi y su Fast Menu.
Sí, han leido bien, Maggi le quiere ayudar y ha precocinado, ultracongelado y envasado en una llamativa caja rojigualda los tres (3) productos estrella de acompañamiento Burger King, léase patatas fritas, nuggets de pollo y aros de cebolla. ¿Ven cómo era necesaria una reseña del Fast Menu? Es la esencia de la comida basura precocinada, es maravillosamente triglicérico y colesterólico, el alma del Coronel Sanders empaquetada para usted.
Pese a ser el único punto realmente negativo (por la pereza) de ésta caja, la preparación de tan variopinto menú implica simplemente una sartén (como ya habiamos adelantado), una buena cantidad de aceite y tres (3) minutos a fuego fuerte. Después el contenido se puede verter sobre su propio envase, con lo que nos ahorramos fregar un plato (perrerismo extremo), y se puede acompañar con el ketchup que incluye el pack. Nosotros no lo hicimos porque ¡nos dio asco! Por increible que les parezca nos dio asco el sobrecito semicongelado de roja salsa, que se presentaba en plástico transparente y le daba un aspecto nauseabundo de bolsa de trasfusión sanguinea caducada. Respecto al resto, al cuerpo de comida, procedemos a enumerarles sus excelencias:

  • Patatas fritas (1 ración): pocas, sosas y no gran cosa. Una clara tendencia al ablanduchamiento. Quizás el punto más flojo del triángulo frito que compone el Fast Menu. Resumiendo, estas patatas fritas no hacen pio pio.

  • Nuggets de pollo (7 nuggets): Grandes, tiernos y hasta se podría llegar a decir que es pollo de verdad. Muy buenos, quizás lo mejor de esta caja. ¿Pero por qué un número tan absurdo?

  • Aros de cebolla (4 aros): El guiño a esa sub-especie humana adicta a los aros de cebolla, toda una secta fanática de un alimento. Y la verdad es que están muy bien, con algo más de cebolla de lo habitual en el típico aro de hamburguesería y además la fortuna quiso que nos tocaran cinco (5). ¡Yupi!

En resumen, una gran idea, incluso conceptualmente hablando; sabor más que aceptable y precio realmente económico, solamente un euro y medio (1 y 1/2). ¿No es increible que encima parezca comida de verdad por ese importe?
En potencia......de facto.


Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 01:40 PM | PermaLink | Comentarios (7)

Junio 15, 2004

Sin Nombre

¡Hola, amigos! Hoy, ya bien aseados, volvemos con su sección favorita: 'Semos lo que Comemos'. Sólo por un segundo salimos de la boite y del modernísimo club nocturno para acercarnos al colmado de turno y comprobar que ¡oh, maravilla! Matutano vuelve a la carga con un nuevo producto. Pero antes debemos contarles una anécdota, una ocurrencia hilarante que tuvimos los Lamedores del Amor. ¡Ja ja ja ji ji!
Hace ya unos meses, cuando la empresa de las patatas chungas por excelencia sacó al mercado las Ruffles York'Eso, nos llegamos a preguntar cómo diantres elegían los sabores de sus snacks. Porque todavía está por ver una patata Ruffles que realmente evoque el sabor que se anuncia en el envase. Al final, tras mucho devanarnos los sesos, llegamos a la conclusión que el proceso creativo tenía que ser el siguiente:

  1. PatatoidesLos químicos de Matutano sintetizan o aislan un nuevo saborizante.
  2. El producto es probado en ratas de laboratorio, monos y después voluntarios para comprobar su toxicidad. Si el compuesto resulta ser letal se desvía el stock a alguna empresa satélite de dudosa reputación (léase comestibles del LIDL).
  3. El sabor del producto es evaluado a posteriori por un comité de expertos catadores, compuesto por informáticos gordos jugadores de Starcraft y roleros del Paranoia.
  4. Una vez definida la aproximación sensorial más apropiada se debe hallar un nombre juvenil para ésta. El proceso, seguramente, implique drogas ilegales y licenciados en diseño que se crean 'jóvenes de espiritu'.

Pues no deja de sorprender que esta sarta de desvarios semietílicos se aproxime a la realidad más de lo que habiamos imaginado en un principio. La nueva promoción de Matutano nos propone, seguramente impelidos por un recorte presupuestario escanadaloso, que sean los propios consumidores los que ejecuten los pasos 3 y 4 votando via SMS's a uno de esos números de cuatro (4) cifras. Los candidatos, también propuestos por el vulgo, los pueden encotrar en www.ruffles.es y www.doritos.es y los cinco (5) más votados de cada semana se llevarán ¡un walkman!. Miren que delicia del marketing: les ahorra uno el proceso creativo dejándose una pasta en el móvil durante el proceso y el premio por el que se opta es n·e·f·a·s·t·i·s·i·m·o. Uh...
Dejando de lado la opinión que tengamos sobre dicha campaña y sobre el envase (que parece diseñado por un malvado de Gotham), debemos darles nuestra opinión sobre ambos, que será muy sencillo debido a las ostensibles similitudes. Las Ruffles que vienen con la letrita pequeña anunciando sabor a 'Jamón y Queso' son hartoparecidas a las York'Eso, quizás con algo más de aroma a lacteo rancio, secas y no especialmente sabrosas. Los Doritos, sin embargo, se autodescriben mucho más prometedoramente: 'snacks fritos con sabor a tomate dulce especiado'. Y aquí si que no hay lugar a dudas, los nuevos Doritos son los tex-mex pero sin ese polvo pringoso color naranja-radiactivo, y el cambio ¡es a mejor! Como lo oyen, los totopos enigma están bastante buenos como para repetir.
¿Qué nombres propondriamos para ambos productos? Algo descriptivo, como por ejemplo 'Ruffles Mediocres' y 'Doritos Better'. Se admiten mejoras a este último.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 09:50 AM | PermaLink | Comentarios (29)

Junio 04, 2004

Bollycao Balance

Una vez más ponemos nuestra salud y nuestra estilizada figura en grave peligro para perpetrar una nueva entrega de Semos lo que Comemos. En este caso, nos centramos en un producto de sobras conocido y ansiosamente devorado por ustedes durante su cándida infancia-adolescencia: el Bollycao, la bomba colesterólica y pringosa. Pero ni siquiera el arquetipo de los bollos grasientos podía mantenerse ajeno a los aires de modernez y de sobriedad calórica que se imponen en estos tiempos y es precisamente su última digievolución, Bollycao Balance, la que ha llamado poderosamente nuestra atención.
En primer lugar no podemos dejar de comentar el concepto bollycao, aceptado comúnmente como algo delicioso y juvenil, aunque el apelativo femenino haya caido en un inmerecido desuso. Así que, siempre esperando encontrar referencias a estos epítetos, nos damos un paseo por la página web del Bollycao para comprobar in situ que es más killa que una camarera de Chasis. Efectivamente, las bollycaos del presente llevan hyper-coleta aerodinámica rubia platino y pantalón comprime-lorzas. Si es que, a nuestra edad, ya no somos ni jóvenes ni nada...
Nuestra linea mental llega ahora al alimento en sí mismo, al bollo relleno de chocolate y bañado en aceite. El grandioso Bollycao. Sin embargo, llegan un día los señores Panrico con la úlcera tocada y crean un producto al que llaman Bollycao Balance, como si fuese un champú o uno de esos productos genéricos de dietetética. Contiene menos grasas, menos azúcares y menos calorías que el anterior, asumiendo de esta forma que el primero era una bomba cargada de colesterol infecto. Y aquí viene nuestra duda existencial, ¿continuarán comercializando el Bollycao supuestamente 'malo'? ¡Ah! Y si les pica la curiosidad, aquí tienen la información nutricional que aparece en el envase.
El envase, plateado modernillo, contiene tres (3) unidades, que imaginamos debe ser la cantidad ideal para llevar una dieta equilibrada. ¿Y qué nos encontramos dentro? ¡Ooh! Dos (2) chapas de Shin-Chan, uuh... qué actual. Ejem... El Bollycao Balance en sí mismo es prácticamente idéntico al anterior en cuanto a forma, pero a primera vista podemos certificar la ausencia de esa textura aceitosa tan característica (ya no se pueden transparentar folios con él) y que es sensiblemente más pequeño. El sabor es también idéntico, aunque el chocolate tiene una textura más fluida, más suave. Y notamos otra falta, deja de existir el megadepósito de chocolate que se formaba en uno de los extremos del Bollycao original. Y pese a estas carencias, que quizás desvirtúen ligeramente la idea platónica del Bollycao, no podemos criticar al Balance: está realmente bueno y no sienta tan pesado al estómago, por lo que se puede llegar a repetir sin sufrir un colapso. Pruébenlos sin complejos.
Nos despedimos amorosamente, no sin antes hacer presente una última reclamación, a modo de freak-deseo: ¡Bollycao con fibra y soja YA!

Bollycao Balance, la paradoja

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 01:27 PM | PermaLink | Comentarios (10)

Mayo 17, 2004

1984 : El Gran Hermano Ronald

Inspirando confianza¡Ya está aquí, ya llegó! La nueva entrega de Lametones de Amor en Semos lo que Comemos. ¡Maravilloso! Si han leido ustedes el título que adorna este post y su perspicacia es mayor que la de una langosta, habrán llegado a deducir que hoy les narraremos nuestra visita a Mac Donald's, el lugar donde la comida siempre es lo menos importante.
Según la publicidad de la tele los restaurantes Mc Donald's son una fuente de diversión asegurada. Algo que debe está prácticamente a la altura del Club de la Comedia o 7 Vidas (humor a tutiplen). Y no andan desencaminados, oigan: las nuevas y ridículas ofertas; la tabla nutricional para ver qué nos estamos zampando, en teoría; la ubicuidad de la juventud española que, ante tal despliegue de comida sana, se llegaron a arrancar por Serrat con 'Mediterráneo'; adivinar de qué está compuesta la salsa de las patatas deLuxe, y, por supuesto, el juguete de plástico tóxico del Happy Meal. Leyendo en los carteles de la M gargantuesca el propio término 'restaurante' nos suena a guiño cómico, una hilaridad más para aportarnos felicidad. Incluso en su versión electrónica chilena, la famosa cadena de hamburgueserías nos propone aspectos lúdicos de la nutrición, preocupándose por el consumidor.
Afrontémoslo, McDonald's es la fábrica de mierda alimenticia más potente del mundo quizás empatada cualitativamente con el Kentucky Fried Chicken. Por eso no podemos hacer otra cosa que maravillarnos cuando la cadena del payaso feliz saca al mercado una línea de productos macrobióticos en forma de Ensaldas Gourmet. No es muy difícil atar un par de cabos mentales e imaginarse a un orwelliano Ronald McDonald, observando impasible y sereno desde la videopantalla, recitando los lemas del Partido. 'La guerra es paz' (¿les suena?), 'la libertad es esclavitud', 'la ignorancia es fuerza' y 'McDonald's es sano'.
Respecto la ensalada en sí, no podemos más que decir que, en contra de lo esperado, es una ensalada. Eso si, le han intentado dar un aire de sofisticación añadiendo tomates cherry (en vez de tomates), lechuga Iceberg (en vez de lechuga) y un toque de remolacha auténtica para que tenga color. Encontramos también trozos de pechuga rebozada de genuino pollo de granja y queso a discrección. Mención especial necesita la Salsa para Ensalada Caesar McDonald's* que se nos adjunta en un sobre-dimensionado envase de 75mL; al desparramar el engrudo vemos que por fin la basura alimenticia se hace presente e inunda todo nuestro oasis pseudovegetariano, dotándolo de ese sabor a falsa vinagreta tan fast-footero. Y si, señores, aquí está el truco, el contenido energético del sobrecillo de salsa es el equivalente a 1.5 (uno punto cinco!) Bic Mac's en forma de aliño hipercalórico.
A parte del exagerado precio (4.50 $), debemos destacar también el envase. Las mentes pensantes del Imperio de la Hamburguesa han decidido que un producto de tan alta gama debe estar contenido en un lujoso plato de plástico negro y consistente, nada de espumillas falsas o de vasos de plástico transparente, ahora ya podemos comer con plato, cuchillo y tenedor. Ante semejantes cambios, ignoramos si lo próximo será reorganizar y decorar los 'restaurantes' según las reglas del Feng Shui.
Así que ya saben, sustituyan su aburrido plato de acelgas hervidas por un festival de vegetales felices. Si quieren llenar su estómago engullendo las calorias de 2 (dos) Big Mac´s y a la vez tranquilizar su conciencia por haber comido únicamente una sana ensalada, Ronal McDonald les espera con los abrazos abiertos.

*Ingredientes de la Salsa para Ensalada Caesar: Agua, aceite vegetal, vinagre, queso madurado semigraso (contiene conservador E1105,7%), azúcar, almidón modificado de maiz, mezcla de especias (pimienta, orégano, cebolla, sal y dextrosa), yema de huevo, aceite de oliva virgen extra, proteinas de leche, salsa Worcester (vinagre de malta, melaza, agua, cebolla, sal, tamarindos, especias, ajo, zumo de limón), ajo, ácido láctico, sal, estabilizador E415, aroma de romero y ácido cítrico

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 11:37 AM | PermaLink | Comentarios (17)

Mayo 03, 2004

Pastelitos chinos - Grand Western

Empezaremos este post de Semos lo que Comemos anunciándoles algo más que previsible: nuestro gran amor por los supermercados orientales de comida. Esos en los que las sopas de ramen, el seitan, las correspondientes variedades de tes y el tofu conviven pacíficamente con carne argentina enlatada, paquetes de nachos y botes de fríjoles. Esto es mestizaje y no lo de Manu Chao.
La búsqueda de comida rápida, barata y caliente nos llevó, guiados por el Dr. Slump, a la compra masiva de sopas chinas (a 0'50 ecus la unidad). Pero como nuestra incosciencia no tiene mesura no nos bastó con el muy inquietante mundo de los fideos instantáneos; hace unos meses probamos el producto que hoy les venimos a comentar: Pastelitos chinos - Grand Western. Ustedes se preguntarán ¿por qué hiceron esto, descocados? A lo que respondemos: buena pregunta.
En primer lugar debemos decir, en nuestra defensa, que están situados en un lugar preferente en el súper-chino al que vamos, a la altura de la vista y con muchos colores bonitos. La decoración del envase es, como pueden ver, de un pop frutal que arrebata los sentidos. Pero sin duda alguna, el factor decisivo para su compra fue El Peso: en un envase que no mide más de un palmo caben más de un cuarto de kilo de galletas, lo que prometía una composición en la que no cabía descartar la presencia de metales pesados o materiales de construcción. La cata de la galleta confirmó este último aspecto: amasen dos polvorones en la boca durante diez minutos, peguen un trago de Chufi Fruti y aguanten dos minutos más; si añaden un tercer polvorón casi habrán conseguido la textura del producto en cuestión.
Parecían inofensivos pastelitos de tamaño mini, pero ya sorprenden cuando al primer bocado te encuentras con un relleno que reune lo mejor del membrillo y el cabello de ángel en una extensa gama de sabores que van desde la papaya al té verde. El interior de la pseudogalleta unido a la cobertura fabricada a base de hojaldre extradulce compactado hace de ellas el perfecto polvorón oriental. Las cifras calóricas que se barajan en el envase son espeluznantes y escandalosas, dejando a las lembas élficas al nivel de subproducto light, y revelándonos que en oriente conocen las barritas energéticas desde hace siglos.
Pruébenlas, están muy buenas, pero WARNING!: nunca más de tres (3) seguidas y siempre acompañados de un adulto y una garrafa de agua.

Calorias Mortales

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 07:44 PM | PermaLink | Comentarios (10)

Abril 15, 2004

Bits Matutano

Matutano, ¿qué les inspira este nombre? Pues al fin ha llegado el día en el que les vamos a hablar de un producto de la multinacional de los snacs de `patata'. En concreto, como ven, nos estamos refiriendo a los Bits Twisties, unos mini aperitivos fritos de maíz con sabor a carne ahumada (leyendo literalmente de la bolsa). Y ya que entramos en el siempre inquietante mundo de sabores Matutano, les diremos que en este caso parece que los sabios de esta empresa han desempolvado los polvos con sabor a ketchup de las Ruffles Heinz-Ketchup (producto nefasto donde los hubo) y los han combinado magistralmente con el agregado de sabor de los Fritos Barbacoa. Esta combinación de aromatizantes es bastante soportable debido al reducido tamaño del snac, que al venir en pequeñas dosis se hace hasta agradable y adictivo; pero eso sí, como es habitual en estos casos, la garrafa de agua es indispensable.
A nuestro docto parecer en estas lides, el punto fuerte del producto es, sin duda, su morfología que combina a la perfección una forma de triple-mini-espiral y una coloración naranja pseudo-fosforito provocada por la adición simultánea de rojo de cochinilla y extracto de paprika. Eso si, el envase es pequeño para su precio, con una forma estúpida y con frases impresas de vergüenza ajena como `Twist and Shout' o 'Te dará muy buen rollo'.
En conclusión otro engendro de la factoría Matutano con el que poder martirizar su selecto paladar, que sería más o menos aceptable si se hubieran ahorrado la nefasta promoción televisiva.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 11:23 AM | PermaLink | Comentarios (10)

Abril 04, 2004

Phoskitos: regalos y pastelitos

Otra de las modas absurdas, como el escubidúNo sabemos si ustedes son grandes consumidores de productos merendables con alto contenido en grasas y aditivos E-xxx. De lo que sí estamos seguros es que todos ustedes han tenido una infancia, más o menos feliz, pero no por ello exenta de Phoskitos. Es por ello que no podemos quedarnos callados ante la magna injusticia que se está perpetrando con los púberes de hoy y protopersonas del mañana; no se puede jugar asín con la democracia de las personas. Antes, con la adquisición de estas mierdas, no sólo se obtenía la compensación del pastelito en sí, sino que venían acompañados de bonitas pegatinas y calcomanías de los Toi, del Koji Kabuto o del Son Goku empapadas en aceite de origen incierto. Y lo qué nos divertían estas tonteridas, que coleccionábamos con afán y pegábamos por diversas partes de la anatomía humana.
Pero como se habrán dado cuenta ya, esto es cosa del pasado. Ahora, si ustedes se compran un Bony, un Tigretón o una Pantera Rosa no sólo tendrán que soportar el nuevo look de hip-hopero suburbano de las mascotas, sino que comprobarán consternados como al abrir el sobrecillo de papel transparentado por la grasa no hay ni pegatina ni calcomanía ni Battle Card. Encontrarán en su lugar una tarjeta con un código para mandar en SMS a un número de los de 0.90 cén-timos y así entrar en el sorteo de juegos java para su móvil de última (de)generación. Es decir, cambian un regalo, la pegatina, por la posibilidad de gastar dinero y que encima no toque el sorteo. Porque nunca toca, ¿o sí?
Si ya se veía que la cosa iba a acabar así cuando Bollicao empezó a regalar calcomanias de OT, los nuevos teen-idols de las inocentes mentes de la juventud patria.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 04:40 PM | PermaLink | Comentarios (2)

Marzo 27, 2004

Mini Bake Crisps

Amanda Gamera
Mini snacks con "sabor" a cebolla... debo reconocer que la idea es cuanto menos original; por no hablar de su envase que a mi entender es una de las mejores composiciones cromáticas y photoshofísticas que podemos encontrar actualmente en el sector de la alimentación.
Una vez abierta la bolsa, un fresco aroma a cebolla recien troceada impregna nuestra pituitaria hasta colapsarla de tal manera que no notemos la ausencia de este vegetal en las susodichas galletas. No se dejen engañar, lo único que tienen de cebolla es el olor. Sin embargo, su reducido tamaño y su mega-crujiente textura hace que, a la quinta o sexta galleta, te olvides de su inquietante sabor. No las prueben sin una garrafa de agua cerca, el grado de deshidratación de las galletitas es equiparable al de una piedra en agosto en mitad de los Monegros

Casimiro Godzilla
Hay productos que ya sólo por el hecho de haber sido concebidos merecen una oportunidad, aunque sea en esta sección de mierda; pero si además tienen un envase como éste, lo que se merece es un monumento al diseño: colores que podrían inducir un ataque de epilepsia a veintitres niños japoneses y personajes muy ajenos a nuestra realidad socio-cultural representando una escena realmente extraña. Inconmprensible de verdad y un factor más para declararlo una gran mierda.
Respecto al producto en sí, que se autodescribe como finas galletas de pan tostado aromatizadas con cebollas (así, en plural) debo decir que al principio me pareció extraño por su extraño sabor y por una textura que deja la lengua como para pegar sellos. Pero no están nada mal, oigan: sabor saladito y curiosón (saborrrrr), enganchan bastante y (no se lo van a creer) ¡hasta huelen a cebolla de verdad! Fantabulosos, pero no los mojen en el Cola-Cao.


Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 11:22 AM | PermaLink | Comentarios (0)

Enero 20, 2004

Kinder Happy Hippo

Amanda Gamera
Una vez más nuestros amigos de Kinder se han vuelto a superar en el siempre competitivo mundo de las galletas. Confieso que en un principio me resistí a probarla; a priori la forma de hipopótamo pretendia ser graciosa sin embargo a mi me transmitía un mal rollo intrínseco que se vio confirmado con la posterior cata de la galleta. El color y la textura podrían llegar a recordar a esa especie de pseudoalmendra grandota rellena de crema chunga y recubierta de galleta que elabora Doña Jimena y que aparece en nuestras casas en épocas navideñas. Pero nada que ver con este entrañable producto del que seguro daremos buena cuenta en esta sección, el Happy Hippo es demasiado inquietante en su sabor, tanto que, a pesar de su ridículo tamaño, ni siquiera te dan ganas de repetir.

Casimiro Godzilla
De verdad les digo que estaba predispuesto a que me gustase esta mierda, principalmente por su absurda estética de hipopótamo albino y porque parecía prometer un nivel de empalagamiento sólo comparable a un sangüich triple de nocilla y leche condensada. Y sí, es empalagoso y dulce del copón, con una galleta de textura algo similar a la del Kinder Güeno y una lefa interior cuyo sabor bien se podría describir con el sangüich anteriormente citado. Pero el balance general es que resulta ser una puta bazofia: ridiculamente pequeño, las almedritas se caen (o escapan) sólo con mirarlo y bochornosamente caro. Ni siquiera resulta placentero decapitar o mutilar al hipopótamo a dentelladas.

Perpetrado por Amanda y Casimiro a las 11:18 AM | PermaLink | Comentarios (3)
La sección favorita de Mitch BuchananEl Juano